Una vez más no quepo en los pantalones así que hay que empezar a controlarme otra vez.
En mi caso no es crítico pero esto de la talla la verdad es que me toca la moral y prefiero consolidarme en una talla definitivamente. Aparte de que estoy a favor de un estilo de vida sano. No voy a indagar mucho en los por qué ni explicar en detalle los funcionamientos de estas dinámicas, eso se puede hacer mediante youtube o google donde se pueden encontrar numerosos estudios que respaldan estas teorías, lo que sí que voy hacer aqui es dejar un post a modo de ”guia” breve.
En primer lugar decir que eso de las dietas “milagro” y eso de -10 kg en 3 o 7 días es posible y lo digo por experiencia propia. El caso es que estuve en esa situación y el problema es que aunque pierdes rápidamente la grasa que te sobra, después de esa dieta vuelves a vivir como antes y no cambias nada ni en la dieta ni en tus hábitos y por eso recuperas rápido lo perdido y quizá algo de más. No obstante hay que destacar que tras esas dietas milagro se esconde una bajada en la retencion de liquidos en su mayoria y no de grasa.
Vamos al grano, el método más efectivo pero gradual es simplemente poner menos en el plato y quitar las calorías extras en comidas innecesarias: snacks, dulces, bollos… no digo que se deje de comer, no, porque si lo haces, luego te subes por las paredes y una vez que lo tienes cerca, no te controlas y te lo zampas todo, simplemente es en vez de comerte la pizza entera o el paquete de Oreos de una, comerte 2 trozos de pizza y 4 galletas Oreo (200 cal).
El segundo truco es el de “no comer después de las 18”, el truco antiguo utilizado por nuestras abuelas o en terminología moderna: el “intermittent fasting”. Ya sabíamos que cenar antes de irse a dormir no es el mejor hábito pero eso de cenar 3 horas antes tampoco me da mucho resultado, lo que sí que noté es que si no comía después de las 18 o 19h, a lo mejor me comía una pieza de fruta o me tomaba un té, es que al día siguiente mi vientre estaba más plano. La tripa se vuelve más lisa porque el cuerpo tiene más horas (por la noche todo se ralentiza) para digerir las comidas de ese día y así se baja la hinchazón causada por comida que no se llegó a digerir del todo y se previene la acumulación de líquidos. Otra forma de hacerlo es no desayunar inmediatamente después de levantarse ya que el organismo puede utilizar las reservas del día anterior. Cuando desayunamos entran hidratos, azúcares y grasas al organismo que sin estar totalmente despierto y sin necesidad de consumirlas en un modo de vida sedentario, todo ello pasa a reservas (aka grasa). Si por el contrario se hace deporte por la mañana ya sea para despertarse y activar el metabolismo o porque los horarios sólo permiten esa franja, eso permite quemar más calorías que haciendo deporte en horas de la tarde tras haber consumido alimentos.
Como truco, eso de fruta para el postre o ensalada tras el 2º plato puede volverse aún más sano si se come antes de la comida. La fruta y verdura se digieren más rápido y ayudan al intestino a hacer la digestión del resto pero no es recomendable comer fruta en exceso o solo las piezas de fruta sin otro tipo de comida en horas de la tarde ya que la fruta tiene un alto contenido en azúcar.
El té o agua con un par de gotas de zumo de limón ayudan a la digestión (aparte de que es fuente de vitamina C). En general, no consumir otras bebidas que sean calorías líquidas producirá un gran efecto.
En cuanto al ejercicio físico o al workout, se puede quemar más calorías saltando a la comba 5 min que corriendo 30 min en la cinta de correr. Hacer un circuito de 3 ejercicios complejos (flexiones, squads con salto y lunges, por ejemplo) sin parar durante 3, 5 o 10 min es más efectivo que estar 4 tardes a la semana en el gimnasio.
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